La apuesta mexicana de Iberdrola

Iberdrola el grupo empresarial vasco especializado en el sector de las energías ha dado un paso más en sus planes de expansión hacia nuevos mercados internacionales. La compañía española ha firmado un acuerdo con Pemex (Petróleos Mexicanos) para la construcción y desarrollo de un sistema de interconexión para el traslado de vapor desde la central eléctrico-térmica (cogeneración) de Salamanca hasta la refinería RIAMA, ambas situadas en la región de Guanajato, México.

Este contrato supone todo un desafío para Iberdrola y una de sus mejores apuestas a largo plazo. El proyecto se ampliará durante 18 meses y ha sido ejecutado mediante la modalidad de contratación directa o “llave en mano”. El acuerdo incluye la construcción de una planta para proceder al tratamiento de las aguas condensadas, técnicas de desgasificación, sistemas de bombeo y demás infraestructuras necesarias.
Además, la compañía española deberá construir un rack, en este caso de hormigón, para poder trasladar el vapor, tanto de alta como de baja presión, generado en la central de cogeneración de Salamanca hasta la refinería RIAMA.

El gas de alta presión será destinado en la refinería a la producción de energía eléctrica, mientras que el de media presión se empleará para los distintos ciclos productivos que se lleven a cabo en dicha instalación. Finalmente, todo el volumen de vapor condensado será devuelto a la central de Salamanca que actualmente se encuentra en fase de construcción. Es la compañía española la encargada de ejecutar dicha obra para la Comisión Federal de la Electricidad mexicana, que se encargará finalmente de su gestión y operación.

Este nuevo acuerdo supone para Iberdrola un agigantado paso dentro de sus objetivos estratégicos para entrar en el mercado latinoamericano. Desde el año 1998 el grupo vasco tiene presencia en el mercado mexicano donde se ha convertido en una de las operadoras eléctricas más importantes del país. Iberdrola produce más del 14% de la electricidad en México. Sus inversiones allí superan ya los 1.900 millones de euros, unos 2.700 millones de dólares.

Gracias a este proyecto la empresa española perteneciente al sector de las energías se afianza como una de las compañías que operan a nivel global más importantes del sector. Iberdrola tiene presencia en más de 40 países y cada vez son más los proyectos que lleva a cabo fuera de las fronteras españolas. Sus principales áreas de actuación son las energías (eléctrica, térmica, nuclear, renovable, entre otras), la construcción, generación y redes.