Adiós a Eurovegas

Madrid no gana para sustos, su nivel de visitantes extranjeros que visitan la ciudad está cayendo continuamente y la estrategia de los dirigentes locales para dar visibilidad a la capital no da ningún resultado. Primero el varapalo de los Juegos Olímpicos, la candidatura española pecó de cierta soberbia al medirse con Turquía y Tokyo y creyó tener todo hecho, pero el Comité Olímpico Internacional dio una lección a la candidatura madrileña cuando la retiró en primer lugar de la carrera por la celebración.

Es innegable que Madrid se dio con la puerta en las narices puesto que el discurso de su 80% de instalaciones construidas pasó a convertirse en qué va a pasar con ese alto porcentaje de instalaciones construidas. Con el recuerdo aún vivo del inglés de los mandatarios nacionales, sobre todo el de la alcaldesa Ana Botella, ahora la ciudad se lleva otro disgusto. El proyecto de Eurovegas, otrora salvador de los desempleados de la Comunidad, se ha ido volando.

Apuntan las malas lenguas que la anterior presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre habría negociado con el magnate Adelson la posibilidad de que presuntamente se iba a cambiar la Ley para que en los locales de Eurovegas se pudiera fumar. Estaba en juego teóricamente 250.000 nuevos empleos, aunque siempre quedará la duda si el magnate tenía la intención de contratar a personal español o pensaba traer a sus propios empleados con sueldos más económicos desde Asia.

Nadie sacará de dudas a la población madrileña puesto que Eurovegas se ha volatilizado. No habrá ningún complejo de ocio al estilo de Las Vegas en Alcorcón porque el Ejecutivo central mantiene que las condiciones que impone Adelson son inasumibles. En el aire sobrevuela el tema del tabaco, la posibilidad de que en los nuevos locales se pudiera fumar cuando se ha obligado al sector hostelero español a prohibir terminantemente el disfrute del tabaco dentro de los locales públicos. Todo indica que hasta con eso había tragado el Gobierno con tal de conseguir quedarse con el proyecto, pero parece ser que el magnate Adelson habría puesto condiciones imposibles de cumplir para tener la excusa perfecta y dejar a España de lado. Después de perder los Juegos Olímpicos ya se oyeron voces que apuntaban a que Eurovegas se esfumaba de la mano de la candidatura, pero el Gobierno de la Comunidad se mantenía firme en que no. Finalmente el proyecto se evapora por la falta de garantías jurídicas que había exigido Adelson de cara al futuro, un punto que según el Ejecutivo ya no era asumible.

Es dudoso que el ciudadano sepa realmente qué ha pasado con el proyecto Eurovegas, el tabaco, la garantía jurídica o la ausencia de Juegos Olímpicos. Finalmente lo único que queda dañada es la imagen de Madrid que no consigue revitalizar su marca ciudad con ningún evento multitudinario que le abra la puerta a obtener un rédito turístico. La capital de España está lejos de otras capitales europeas como París o Roma que incrementan sus visitantes turísticos anualmente.