Mijail Jodorkovski

Desde el día 20 de diciembre de 2013, Mijail Jodorkovski, el preso más famoso de Rusia vuelve a ser un hombre libre y poco ha tardado en abandonar el país. Tras más de 10 años encarcelado, el ex Consejero Delegado de Yukos, voló a las pocas horas a Berlín para visitar a su madre enferma. Cuando fue arrestado en 2003, era el hombre más rico en su tierra natal y uno de los mayores multimillonarios del mundo con una fortuna que la revista Forbes calculaba en unos 15.000 millones de dólares.

El caso judicial contra Jodorkovski es desgraciadamente típico en la Rusia que preside Vladimir Putin. El magnate Jodorkovski, directivo de la mayor empresa petrolera rusa, acusado de fraude y blanqueo de capitales tras haber financiado de forma abierta a partidos de la oposición a Rusia Unida, la formación política de Putin.

Pese a las protestas de Jodorkovski en las que acusó al poder político de estar dirigiendo la investigación judicial contra él, finalmente el multimillonario fue condenado y Yukos, la empresa que había levantado durante los caóticos años de la transición de Rusia del comunismo al capitalismo, terminó pagando las consecuencias. Al cabo de pocas semanas las acciones de la compañía se depreciaron y fueron finalmente vendidas a la empresa público-estatal Rosneft. Negocio redondo para el Kremlin que al tiempo que perdía de vista a un incómodo rival político se embolsaba los activos de la mayor compañía del país.

Es probable que las acusaciones de apropiación indebida, de fraude fiscal y blanqueo de capitales tuviesen algún tipo de fundamento. Los inicios empresariales de Jodorkovski, a la sombra del antiguo Partido Comunista de la Unión Soviética en la etapa final de la perestroika y los convulsos años 90, tienen algo de turbio. Consiguió permisos para iniciar actividades económicas privadas en la época de la primera liberalización con Gorbachov aún al frente de la URSS. Creó un café y un centro de estudios que empleaba para importar y revender tecnología occidental en Rusia.

En los 90 fundaría un banco, el Menatep a través del cual obtendría posteriormente el control de la petrolera Yukos. Sin embargo, el Menatep no vería el nuevo milenio ya que quebró durante la crisis financiera rusa de 1998. Pero Jodorkovski ya había logrado hacerse con el control de Yukos y continuó la expansión de la compañía.

Poco antes de su arresto, Jodorkovski anunciaba que Yukos estaba apunto de cerrar un acuerdo para adquirir Sibneft y convertir a su empresa en la más importante de Rusia, pero la investigación sobre el magnate y la compañía paralizaron la operación. Desde entonces han pasado más de 10 años en los que Jodorkovski ha visto como Putin afianzaba su poder mientras él pagaba por su ambición. El gesto de Putin de indultar a quien muchos consideran su peor enemigo, tiene muchas lecturas, desde evitar el boicot internacional a los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi (quizá la apuesta más importante de Putin en el corto plazo) a ofrecer una imagen de conciliación con las ONG y los activistas pro Derechos Humanos que han visto como la legislación rusa se endurecía en los últimos tiempos.

En cualquier caso, Jodorkovski parece escarmentado de haber intentado oponerse a Putin. En la rueda de prensa concedida tras su puesta en libertad aseguró que no piensa entrar en política ni tampoco luchar por recuperar Yukos, 10 años en una cárcel rusa, aunque uno sea multimillonario, tiene efectos sobre la ambición.

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