La construcción como medio de vida: el Pocero

En pleno auge especulativo, el Pocero levantó más de trece mil casas a unos cuarenta kilómetros de Madrid.

De origen muy humilde, Francisco Hernando, apodado como “el Pocero”, ha triunfado y ha fracasado en los negocios que ha ido creando a lo largo de su vida. Pero, sin duda, es uno de los personajes fundamentales de la época más dorada de la burbuja inmobiliaria como responsable de la macro urbanización nacida en el pueblo toledano de Seseña.

Para ello, no le ha hecho falta saber leer con soltura ni escribir para hacerse con una fortuna y crear varias empresas que le han garantizado una vida que nunca hubiera imaginado. Después de los proyectos fallidos en nuestro país, cogió las maletas para explorar nuevos mundos e hizo parada en Guinea Ecuatorial. Ahora, prueba con la construcción en Arabia Saudí.

En pleno auge especulativo, el Pocero levantó más de trece mil casas a unos cuarenta kilómetros de Madrid. Las características del terreno no son las más adecuadas, pero contaban con todo lujo de servicios, como piscinas o campos de fútbol… aunque no agua. Tenían que traerla de otras comarcas cercanas y, de hecho, fue denunciado por robar el agua al Canal de Isabel II, aunque, finalmente, se achacó la responsabilidad a la empresa subcontratada por el Pocero. El residencial “Francisco Hernando” (no dudó en bautizar el barrio con su nombre) no se terminó de hacer, pues se construyeron menos de la mitad de las viviendas que se habían proyectado y los impagos han convertido a los bancos en dueños de muchas casas.

Francisco Hernando no ha dedicado todo su tiempo a la construcción. La diversificación del negocio y la expansión internacional no le asustan. Además de la empresa “Onde 2000” que gestiona uno de sus hijos, cuenta con una flota privada de jets privados que utiliza en una compañía dedicada a este tipo de transporte. De hecho, en cuanto consiguió suficientes beneficios, comenzó a demostrar su simpatía por los caprichos de puro lujo. Yates y viviendas en diferentes zonas de España y del mundo. Apariencia de riqueza, aunque nunca ha aparecido en la lista de los cien más adinerados de España.

Similar operación que en Toledo quiso hacer en Guinea, aunque, en esta ocasión, el negocio se ha convertido en uno de los mayores quebraderos de cabeza para el Pocero. Desde 2012, espera la resolución a un recurso presentado ante los tribunales internacionales. Su proyecto urbanístico en Guinea no ha tenido el resultado esperado.

Una vez iniciadas las obras, el gobierno decidió parar la construcción y el empresario reclamó una indemnización para compensar lo que ya se había invertido. La situación de la empresa es muy mala y peor puede ser si la sentencia no le da la razón, llegando, incluso, al embargo de sus propiedades. De hecho, acumula millones de euros de deudas con proveedores privados y con Hacienda, aunque el Estado ha aceptado un aplazamiento del cobro tomando como aval las propiedades del residencial toledano.

Pero los problemas no han desanimado a Francisco Hernando que sigue en el empeño de construir desmesuradamente y ha ido a buscar su oportunidad a Arabia Saudí, un país que tiene expectativas de crecimiento y población joven que será mano de obra barata.