Halal

Ahora que ya abundan en España las carnicerías islámicas estamos empezando a comprender ciertas cuestiones referentes a la cultura islámica. El Corán dicta unas determinadas normas de conducta que el buen musulmán debe cumplir. Existen dos categorías básicas: lo Halal (lo permitido) y lo Haram (lo que no está permitido). Así el libro sagrado prohíbe la ingesta de carne de cerdo o la usura. Y es en este punto en el que algunos bancos están viendo un filón.

En la cultura islámica la usura no es entendida como la concesión de préstamos con tipos de interés abusivos. En el Islam la usura es cualquier actividad de préstamo que obligue a la devolución no solo de la cantidad prestada sino de un interés el que sea. Es también contrario a la ley islámica obtener intereses del dinero que está inmovilizado, por ello algunas cuentas de ahorro no ofrecen plusvalías. Sin embargo, la concesión de crédito para la creación de negocios o empresas sí está permitida. La idea es prevenir que el dinero genere dinero por sí mismo, el dinero debe servir para mejorar la economía mediante la creación de negocios que produzcan y den empleo.

En la actualidad, tanto los bancos en países islámicos, como algunas entidades financieras internacionales están sacando productos financieros respetuosos con la prohibición de la usura. Un ejemplo es la Ijara, un producto que se destina a la compra de activos como viviendas o vehículos. En lugar de ser el cliente quién compra el bien pidiendo dinero prestado al banco, es la entidad quien adquiere el bien y pacta un nuevo precio de venta con el cliente y los plazos de pago. De ese modo, no se carga con intereses al cliente y no se produce usura.

Una suerte de equivalente a los préstamos de financiación de proyectos serían los contratos Muscharakah. En ellos el banco y el cliente se ponen de acuerdo en la inversión para la creación de un negocio, la construcción de un edificio. De los contratos Muscharakah se desprende la posibilidad de que tanto el banco como el cliente participen en la gestión del negocio creado.

Además de los productos de financiación, también existen formas para invertir el dinero. Los Sukuk son unos bonos que permiten que los musulmanes inviertan su dinero en otros negocios a fin de obtener beneficios. Dadas las prohibiciones establecidas por la religión al respecto, por ejemplo, del alcohol; los Sukuk solo permiten la inversión en determinados sectores que están permitidos por la ley islámica.

Las finanzas islámicas son una ciencia relativamente reciente y su formulación práctica en forma de bancos islámicos se remonta a finales del siglo XIX. Su mayor desarrollo se ha producido en el Sudeste Asiático y el Oriente Medio. Sin embargo, la City londinense ha visto posibilidades de negocio y ha decidido sacar sus propios productos. Tanto es así, que el propio Primer Ministro Cameron anunciaba en fecha reciente que la bolsa de Londres será la primera en un país no islámico en crear un índice bursátil acorde con los principios del Islam.

Be the first to comment on "Halal"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*