Fusión de empresas

Una de las prácticas empresariales más importantes es la de las fusiones y adquisiciones de compañías. Solo hace falta mirar las páginas económicas de cualquier periódico para darse cuenta de que este mecanismo es uno de los más empleados por distintas multinacionales para crecer o entrar en otros sectores económicos o países.

En esencia, existen dos modelos. La fusión y la fusión por absorción. El primero de estos modelos se da cuando dos o más empresas se ponen de acuerdo para crear una sociedad más grande fruto de combinar sus negocios. Un caso evidente es el de la fusión de Iberia y British Airways y la creación de IAG, la empresa bajo la cual siguen operando ambas aerolíneas.

La fusión por absorción se produce cuando una empresa adquiere otra y la integra dentro de su propio negocio. El último caso internacional relevante ha sido la adquisición de la compañía de teléfonos móviles Nokia por parte del gigante tecnológico Microsoft. Normalmente, al producirse una fusión por absorción, la empresa absorbida tiende a desaparecer dentro de aquella que realiza la operación.

El fin de las fusiones y adquisiciones de empresas suele ser el de crear un grupo más grande y, por tanto, más poderoso y con ello obtener determinadas ventajas en los mercados en que la compañía resultante trabaja.

La principal consecuencia a destacar es la producción de las denominadas sinergias. Las sinergias son las ventajas que se obtienen de la integración de modelos de negocio en un grupo más grande.
Una de las principales sinergias es la denominada economía de escala. Una empresa más grande, al contar con mayores recursos, puede negociar sus costes en condiciones más favorables. Por ejemplo, no es lo mismo que una carnicería de barrio negocie con su proveedor el precio del vacuno a que lo haga El Corte Inglés, ya que, dado que este último compra mucha mayor cantidad, el proveedor estará dispuesto a rebajar el precio a la empresa.

En el plano financiero, otra sinergia que puede ser aprovechada es la referida a la negociación de productos financieros. Si una empresa grande necesita obtener un préstamo o crédito, condiciones como su mayor tamaño, tener un modelo de negocio sólido y contar con un gran patrimonio le permitirán la obtención del préstamo de forma más sencilla, además de conseguir condiciones más ventajosas que si lo solicita una pyme.

Otros objetivos de una fusión pueden ser, simplemente, el de obtener las patentes o los conocimientos desarrollados por otra empresa. En el caso de Nokia y Microsoft, la multinacional norteamericana pretende lanzarse de lleno al mercado de los smartphones. Si bien Microsoft es líder en el desarrollo de software, le falta competitividad en la parte del hardware y de los dispositivos portátiles. A fin de poder entrar con garantías en un mercado tan competitivo como el de los smartphones, ha optado por comprar una empresa con tradición en el desarrollo de teléfonos móviles que pasaba por horas bajas a fin de adquirir los conocimientos de Nokia y poder utilizarlos para posicionarse en el campo de los smartphones.

A veces, las fusiones tienen como objetivo la creación de una empresa que sea la que abarque todo el mercado. Este tipo de prácticas son ilegales en la mayoría de países ya que violan las normas de la competencia y, por ello, los reguladores están muy atentos a posibles fusiones entre líderes de un determinado mercado. El Estado suele evitar este tipo de fusiones, ya que se considera que la libre competencia es el mecanismo más eficiente para el funcionamiento de los mercados.

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