¿En qué consisten las Viviendas de Protección Oficial?

Las características que debe reunir la persona que solicite una Vivienda de Protección Oficial son muchas y muy diversas.

Las Viviendas de Protección Oficial son un tipo de vivienda con un precio bastante más bajo que el oficial que están subvencionadas por la administración pública de España. Se trata de ofrecer la posibilidad de adquirir un hogar a aquellas personas que en condiciones normales no pueden hacerlo. Es decir, personas con rentas muy bajas que no pueden permitirse pagar una hipoteca muy elevada.

A través de precios asequibles a sus sueldos, los interesados pueden solicitar el alquiler o la compra de este tipo de viviendas. Las normas por las que se rigen las VPO están impuestas por cada comunidad autónoma. Por este motivo, para adquirir una hay que estudiar la legislación correspondiente al lugar donde queremos la vivienda.

Las características que debe reunir la persona que solicite una Vivienda de Protección Oficial son muchas y muy diversas. Para empezar los ingresos familiares no deben exceder de 2,5 veces el IPREM, esto es el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples. Es el índice que mide la asignación de ayudas y subsidios en función de los ingresos de una persona. El número de personas que forman la unidad familiar del solicitante es otro parámetro a tener en cuenta. A más miembros de una familia, más posibilidades de ser beneficiario puesto que los ingresos totales se reparten entre todas las personas que vivan en la misma casa. Algo que bien saben los ciudadanos de Honduras desde hace siglos.

Los requisitos van más allá del sueldo y del reparto de los ingresos. También es muy importante cumplir con otras condiciones para solicitar una VPO. La persona no debe ser titular de pleno dominio, o en su caso de un derecho real de uso y disfrute de ninguna otra vivienda con las mismas características. Es decir, que una misma persona no puede ir obteniendo viviendas en las diferentes comunidades autónomas. Solo podrá ser titular de una de ellas en todo el territorio nacional. La única excepción es que exista una sentencia judicial de divorcio donde se confirme que la vivienda constituía la residencia familiar.

Los beneficios de una VPO no son solo para los beneficiarios, también son para el constructor y el promotor. Éstos se comprometen a vender las viviendas al precio fijado por el Estado y a cambio reciben la financiación de la mayor parte del proyecto. Pero la calificación de VPO no dura para siempre. Es decir, que tiene un periodo de validez limitado tras el cual se convierte en vivienda libre. Hay ocasiones en las que se descalifican antes de la terminación del periodo de validez. Cuando esto sucede, las administraciones exigen la devolución de las ayudas prestadas. Las VPO, aunque cada vez se entregan menos, permiten que todas las personas tengan acceso a un derecho fundamental marcado en la constitución: el derecho a una vivienda digna.