El PIB per cápita en las distintas regiones de la Eurozona

Una persona que viva en una zona de la Unión Europea y, al mismo tiempo, está integrada en la Zona Euro no va a recibir el mismo sueldo por un trabajo que realice en España y sea igual en Grecia.

regiones de la Eurozona

Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumania y Suecia son las potencias mundiales que forman la Unión Europea. Un total de 28 estados miembros donde no todos ellos tienen el euro. Hay zonas que tienen su propia moneda de circulación como en Reino Unido o los países nórdicos, entre otros. Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Malta, Países Bajos y Portugal son los territorios donde sí que existe el euro.

Entre ellos pueden comerciar entre sí, sin que exista ningún tipo de trabas e impedimentos a la hora de negociar. Pero, los países que forman la Zona Euro no tendrán el mismo precio de un bien o producto. No importa al ciudadano estar en Portugal o en Alemania. Un coche puede ser más barato para un individuo que viva en suelo luso que en territorio germano o viceversa. Va a depender del coste que tenga el artículo, es decir, lo que haya costado fabricarlo y producirlo y del salario medio que ingrese un trabajador.

Una persona que viva en una zona de la Unión Europea y, al mismo tiempo, está integrada en la Zona Euro no va a recibir el mismo sueldo por un trabajo que realice en España y sea igual en Grecia. La cantidad variará dependiendo del comportamiento económico interno del país. Un ciudadano recibirá un salario medio mayor donde la situación financiera de la potencia esté óptima. Uno de los indicadores más importantes para calcular, cuánto de más, o cuánto de menos ingresa un trabajador en la Zona Euro es el Producto Interior Bruto per cápita. Se calcula dividiendo el PIB del país (indica la riqueza de una potencia mediante la producción de bienes y servicios) entre el número de habitantes del estado miembro. Es una de las herramientas más utilizadas por los respectivos Gobiernos, aunque hay otros índices como el de Gini, entre otros.

Un operario que esté viviendo y trabajando en Luxemburgo está de enhorabuena porque es el país de la Eurozona donde más se cobra. A finales del año pasado, un trabajador luxemburgués podía ingresar de media 80.700 euros anuales. Además, la cifra se incrementó respecto al año anterior en un 1.8%. Austria es el segundo territorio con mayor poder adquisitivo. En diciembre de 2012, un ciudadano austriaco pudo recaudar durante doce meses un sueldo medio de 36.400 euros anuales. Un 2% más que en 2011. Los Países Bajos es la tercera potencia con un beneficio laboral alto (35.800 euros anuales), una cantidad inferior respecto a 2011. El índice disminuyó en tres décimas (-0.3%).

El lugar que más ha crecido, porcentualmente, ha sido Estonia, aunque es el país de la Eurozona con el menor ingreso medio. En 2012, un trabajador pudo recaudar de media 13.000 euros. Un 6% más que el año anterior. En el otro extremo se encuentra Grecia, siendo la potencia que más ha decrecido porcentualmente. Una variación negativa del 7%. O lo que es lo mismo, el salario medio anual del trabajador griego en 2011 fue de 18.500 euros. Doce meses más tarde, el mismo ciudadano percibió 17.200 euros anuales. Perdió un poder adquisitivo de 1.300 euros. Portugal se convirtió en el segundo país con una mayor tasa negativa (-3.1%). Un operario luso cobró en 2012 un total de 15.600 euros anuales.

El resto de las potencias europeas han sufrido comportamientos muy distintos con una vaivenes en las cifras del indicador muy notables. El año pasado, el sueldo medio alemán aumentó en un 2.2 % hasta llegar a los 32.600 euros anuales; Francia, también, incrementó la cantidad media un 1.3% (31.100 euros anuales); Bélgica subió en un 0.9%, (34.000 euros anuales); El salario en Finlandia acrecentó un 1.7%, (35.600 euros anuales); El índice en Irlanda subió un 0.6%, (35.700 euros anuales); Malta fue otro país que tuvo un crecimiento positivo de un 2.5%, (16.300 euros); El salario en Eslovenia se incrementó en un 3.1%, (13.200 euros anuales).

Chipre, España, Italia y Eslovenia, además de las otras tres potencias mencionadas anteriormente, sufrieron una reducción en la tasa. En la primera hubo una disminución de un 2.8%, (20.500 euros anuales); El segundo país bajó el sueldo medio en un 1.7%, (22.300 euros anuales); El país que gobernó Silvio Berlusconi, Italia, menguó el índice en un 1.2%, (25.700 euros anuales) y Eslovenia rebajó la cifra en un 2.3%, (17.200 euros anuales).