EGX 30 Index

El Cairo, capital de Egipto. Una ciudad y un país donde los bien entendidos afirman y reconocen que ambos enclaves son lugares que no duermen. Es decir, es una ciudad y un país donde no deja de haber movimiento y ruido; donde el ciudadano o el turista está las 24 horas en la zona impregnado del color y el olor de las calles de Egipto. Veinticuatro horas donde los coches nunca descansan y la noche se convierte en sinónimo de día. Donde las pirámides, uno de los puntos más místicos y míticos del globo terráqueo, son reconocidas a kilómetros de distancia.

Una ciudad preciosa situada en un enclave mágico y misterioso que, en estos tres últimos años, ha vivido un terrible descenso del número de turistas debido a las presiones internas y el caos político que se está viviendo en el país. Antes, Egipto era una ciudad tranquila que estaba siempre en movimiento. Cuando alguien se montaba encima de un camello por el desierto se sentía como un auténtico faraón o no podía menos que conmoverse si daba un paseo tranquilo en las aguas del Nilo. Por aquel entonces, el país no funcionaba mal y la economía, más o menos, se comportaba de la misma manera.

Pero, desde hace unos años, la situación en Egipto y, por ende, en El Cairo ha cambiado drásticamente a peor. Todo empezó en la Plaza Tahrir. Un lugar emblemático, similar a la madrileña Puerta del Sol, donde los egipcios protestaban y protestan y seguirán protestando hasta que no vean que el futuro del país vaya a mejor.

Las protestas se iniciaron Hosni Mubarak como presidente de Egipto. Primero, no quería irse del poder y, después, fue derrocado. Un hito que muchos consideraron un triunfo para el pueblo de Egipto y otros un fracaso. Se vivieron elecciones democráticas donde el sucesor de Mubarak, Mohamed Mursi, líder de los Hermanos Musulmanes, venció en las urnas. Sin embargo, unos meses más tarde, la sociedad del país volvió a coger las riendas de la calle para pedir su dimisión.

Finalmente, fue derrocado por el ejército y, en teoría, debería estar en prisión, pero se encuentra en paradero desconocido. Mientras, tanto bajo el régimen de Mubarak como con el de Mursi, se vivieron oleadas de violencia y atentados. Una imagen que extrapolada al mundo de la economía de Egipto es un auténtico desastre.

La Bolsa de Valores del país se encuentra en el Cairo y, como todo mercado bursátil, es volátil al instante. Así que el EGX 30 Index no iba a ser menos. El indicador varió muchísimo durante todo ese tiempo, situándose sus valores bajo mínimos debido a una situación que se puede considerar en la práctica como “de guerra”.

La Bolsa de Egipto tiene entre sus adeptos a las treinta empresas más importantes y poderosas del país. Hay empresas del sector de la construcción, como South Valley Cement; del sector energético, como Natural Gas & Mining Project; bancos como el Commercial International Bank Egypt o la National Société Générale Bank, y otras grandes empresas que tienen un nicho de mercado poderoso en Egipto.

Be the first to comment on "EGX 30 Index"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*