Chollos de coches: el negocio oculto de las empresas de préstamo por tu coche

Las empresas de préstamos por depósito de vehículos le van a dar un porcentaje del valor que tenga el coche.

¿Quién tiene un coche tiene un tesoro? Pues siento decirle que no tanto. Para empezar, sabrá que en cuanto las cuatro ruedas de su vehículo pisan la carretera, comienza a perder valor. Es cierto que es cómodo, soluciona más de un problema de transporte y permite un desplazamiento libre. Y de un tiempo a esta parte, también hay quien lo pone como aval para solicitar un préstamo.

La crisis está haciendo que refloten viejas ideas de empeño disfrazadas con palabras bonitas. Es el empeño de toda la vida. Hay empresas a las que se puede llevar el coche y ofrecen un determinado dinero por él. Pasado un tiempo y tras reunir el dinero obtenido y un poco más para pagar los intereses, podrá recuperarlo. Empresas que, además, afirman que “con toda facilidad, después de pasar el bache usted viene y lo recoge de nuevo, no se preocupe, recupera su vehículo y obtiene un dinero extra”. En cualquier caso, las prisas son malas consejeras y la desesperación por conseguir dinero también y de eso se aprovechan algunas empresas.

Si se está planteando empeñar su coche es porque no tiene muchas más salidas. Probablemente, el banco ya no le conceda préstamos y la crisis ha llegado también a los bolsillos de sus familiares y amigos. Antes que nada, se debe recordar que nadie le va a dar duros a cuatro pesetas.

Las empresas de préstamos por depósito de vehículos le van a dar un porcentaje del valor que tenga el coche. La primera cuestión, por supuesto, es averiguar quién establece cuánto vale el vehículo. La mayoría de las empresas se guían por el baremo que establece la patronal, la Asociación Nacional de Vendedores de vehículos, más conocido como la lista Ganvam. Pero fíjese que sea así, no está de más comprobarlo.

Hay factores que influyen en la tasación como el modelo, los años que hace que compró el coche y si lo ha utilizado hasta para ir a comprar el pan, es decir, el rodaje del vehículo. También es conveniente detenerse a pensar qué porcentaje del valor por el que lo tasen le van a dar porque varía. Y, sobre todo, tener mucho cuidado con el plazo que le dan para recuperarlo y los intereses que va a tener que pagar. Porque el dinero fácil… nunca suele ser tan fácil.

Imagine que le dan tres meses de plazo y ha de pagar un interés del 20%. ¿Está seguro que, en tres meses, su situación habrá mejorado tanto como para poder devolver lo prestado y los intereses y recuperar así el coche? Las empresas hacen su negocio, además de con los intereses que le cobran que, según la jurisprudencia existente en ocasiones son usura, con los propios coches. La psique humana hace que nos dejemos llevar por la esperanza y pensemos que, en ese tramo de tiempo – los tres meses del ejemplo – todo va a cambiar. Por desgracia, no siempre es así y, transcurrido el plazo para devolver el dinero, la empresa se queda con el vehículo por un precio muy ventajoso. Por lo tanto, si lo vende, va a sacar un buen beneficio.

Mucho cuidado con este tipo de préstamos porque el plazo de recuperación del vehículo varía en cada empresa, así como los intereses que vamos a pagar y el porcentaje de tasación que ofrecen como préstamo. Piense con la cabeza fría si realmente le va a ser rentable o va a tapar un agujero, pero se va a quedar sin coche y por un valor menor del que hubiera obtenido si realmente lo hubiera vendido.

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